Explotación en plantaciones de flores
FIAN
de Alemania, "Organización Internacional de Humanos", organizó en
Frankfurt las Jornadas Internacionales sobre los bajos sueldos en el
Tercer Mundo. Se impartieron seminarios de problemas generales en las
plantaciones y entre otros, de cómo reaccionar y qué hacer en distintas
situaciones cuando un inspector llega a una plantación para hacer la
inspección correspondiente.
Flower Label Programm (FLP) es una campaña que defiende
la salud y los Derechos Humanos del empleado de las plantaciones de flores. Cuando estas plantaciones cumplen con todos los requisitos del programa, se le otorga un sello que avala la adhesión al proyecto. De esta forma se identifica con más transparencia de dónde viene el producto y además que ha sido producido respetando los derechos de sus empleados.
Las flores que se compran en las cadenas de supermercados en Alemania y
en Europa, son de precios accesibles. Incluso inexplicablemente baratos,
pues así lo demanda el mercado, haciendo que el producto cueste menos,
pero.. ¿a costas de quién?.
Campañas de Flores
"La campaña comenzó hace unos 15 años", dijo Gertrud Falk, Coordinadora
de la Campaña de Flores del FIAN a DW-WORLD y agregó que "muchos grupos
apoyan el trabajo". La iniciativa comenzó en 1990 por la gran cantidad
de denuncias recibidas desde Colombia por violaciones a los Derechos
Humanos y por los efectos perjudiciales a la salud. Este país es el
mayor productor de flores del sur. Entonces comenzó la campaña desde
Alemania y Suiza. Los sindicatos y "Organizaciones No Gubernamentales"
locales no lograron la resonancia esperada en el gobierno colombiano,
por lo cual debieron buscar la ayuda y apoyo de los países importadores.
Latinoamérica
"El problema en algunos países es que en las plantaciones no hay
sindicatos" dijo Flak, "pero hay 'comités de trabajo' que se encargan de
representar a los trabajadores. Flak asegura a DW-WORLD que por parte
de FIAN se hace todo lo posible para poder darles las herramientas a
los comités de trabajo como para que puedan reclamar sus derechos.
Es el caso de algunos países latinoamericanos. "En Colombia hay cientos
de plantaciones de flores, el problema es que no tienen sindicatos por
una ley colombiana, pero sí hay comités de trabajo". Flak agrega: "La
situación en Ecuador es mejor, hay 40 plantaciones registradas en FIAN,
de las cuales una tiene un sindicato y las restantes sólo comités de
trabajo". Esto es positivo pensando que ninguna podría estar adherida al
proyecto y que en ninguna pudiesen tomarse medidas de control.
Represalias
En países latinoamericanos, algunos trabajadores que se incorporaron a
algún sindicato o comités de trabajo, debieron enfrentar represalias "En
Ecuador, a un empleado que trabajaba en las plantaciones lo pusieron a
pelar papas en la comedor por haberse quejado". "A otro en Colombia lo
denunciaron de robo por haber ingresado al sindicato".
En países como Kenia, en las 11 plantaciones donde se firmaron contratos
para poder recibir el sello "Flower Label Programm" (FLP) por
pertenecer al proyecto, se logró el aumento de sueldos. El salario que
ahora reciben (50 euros mensuales) está por encima del pagado por las
demás plantaciones de flores, pero no llega al mínimo vital y móvil
estipulado en 100 euros. Es por eso que FIAN, en conjunto con otras
organizaciones, siguen insistiendo en controles periódicos a las
plantaciones, apoyando a los trabajadores y organizando seminarios para
hacer saber que el cuidado y respeto de la salud y los derechos humanos
es más importante que la explotación del hombre para lograr una ganancia
mayor.
S e p t i e m b r e
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Un atentado terrorista causó la muerte de por lo menos 3 000 personas en Nueva York y Washington
El día en que EEUU tambaleó

El majestuoso complejo arquitectónico del Centro Mundial de Comercio desapareció de un día para el otro a causa del más sangriento ataque terrorista que recuerde la humanidad
Unas
40 000 personas se hallaban el 11 de septiembre de 2001 en el World
Trade Center, quizá el más majestuoso símbolo del poder económico y
político de EEUU, cuando, a las 08:45, inesperadamente un avión se
estrelló contra la Torre 2 del complejo arquitectónico. Ese fue el
inicio de una jornada de terror, llena de tragedias y muerte. Cuando
comenzaba la evacuación de la torre, unos 20 minutos después, las
cadenas de televisión habían tenido tiempo suficiente para colocar sus
cámaras y registrar, en escalofriantes imágenes, cómo otra aeronave
atravesaba el otro rascacielos.
El primer avión era un Boeing 767 de American Airlines que viajaba de Boston a Los Angeles y había sido secuestrado con 92 personas a bordo; la otra nave pertenecía a la flota de United Airlines y había sido plagiada después de despegar del aeropuerto Dulles, cerca de Washington, con destino a Los Angeles. Llevaba 64 pasajeros. Horas después, el balance de víctimas hablaba de 250 bomberos y 78 policías muertos en el derrumbe de los rascacielos, además de los miles de personas que fallecieron dentro de los edificios. En el Pentágono, contra el cual se estrelló un 757 de American Airlines que cubría la ruta Washington-Los Angeles con 65 pasajeros a bordo, murieron unas 800 personas más.
El presidente George W. Bush, que se hallaba en Florida, prometió que los responsables del ataque serían perseguidos y castigados, y aseguró que había tomado medidas para que el Gobierno siguiera funcionando normalmente.
Las autoridades no dudaron demasiado en responsabilizar al extremismo islámico por los atentados perpetrados contra los edificios más simbólicos del poderío económico y militar estadounidense, los más sangrientos desde el bombardeo de Pearl Harbour. En 1993, un ataque al propio World Trade Center, planificado por integristas del islam, había matado a seis personas y dejado más de 1 500 heridos.
Entre los cerca de 5 000 muertos que causó el ataque terrorista del 11 de septiembre había ciudadanos de alrededor de 80 naciones. De acuerdo con una declaración del Departamento de Estado de EEUU, 30 de los 34 países del hemisferio perdieron algunos ciudadanos en la mortal incursión terrorista, atribuida a Usama Ben Laden.
Hecatombe económica
El miedo y el caos se apoderaron de los mercados financieros de todo el mundo después del derrumbe de las Torres. Las bolsas de valores estadounidenses cerraron sus operaciones. En Europa, los mercados permanecieron abiertos con descensos superiores al 6%. La Reserva Federal de EEUU y el Banco Central Europeo (BCE) informaron que inyectarían todo el dinero que se necesitara para evitar en la economía mundial un colapso que parecía inminente.
La guerra contra un enemigo invisible
Después del 11 de septiembre, Estados Unidos se convirtió de la noche a la mañana en un país vulnerable y despavorido que no sabía cómo defenderse frente a un enemigo virtualmente invisible, oculto en sus propias entrañas. El ataque al Pentágono, el epicentro defensivo estadounidense, se constituyó en la irónica imagen de una nación que, a pesar de su fuerza militar y poderío político, podía volverse indefensa frente al odio del extremismo islámico, que era capaz de actuar desde las mismos cimientos del país. (CAP)
Seguridad
El primer avión era un Boeing 767 de American Airlines que viajaba de Boston a Los Angeles y había sido secuestrado con 92 personas a bordo; la otra nave pertenecía a la flota de United Airlines y había sido plagiada después de despegar del aeropuerto Dulles, cerca de Washington, con destino a Los Angeles. Llevaba 64 pasajeros. Horas después, el balance de víctimas hablaba de 250 bomberos y 78 policías muertos en el derrumbe de los rascacielos, además de los miles de personas que fallecieron dentro de los edificios. En el Pentágono, contra el cual se estrelló un 757 de American Airlines que cubría la ruta Washington-Los Angeles con 65 pasajeros a bordo, murieron unas 800 personas más.
El presidente George W. Bush, que se hallaba en Florida, prometió que los responsables del ataque serían perseguidos y castigados, y aseguró que había tomado medidas para que el Gobierno siguiera funcionando normalmente.
Las autoridades no dudaron demasiado en responsabilizar al extremismo islámico por los atentados perpetrados contra los edificios más simbólicos del poderío económico y militar estadounidense, los más sangrientos desde el bombardeo de Pearl Harbour. En 1993, un ataque al propio World Trade Center, planificado por integristas del islam, había matado a seis personas y dejado más de 1 500 heridos.
Entre los cerca de 5 000 muertos que causó el ataque terrorista del 11 de septiembre había ciudadanos de alrededor de 80 naciones. De acuerdo con una declaración del Departamento de Estado de EEUU, 30 de los 34 países del hemisferio perdieron algunos ciudadanos en la mortal incursión terrorista, atribuida a Usama Ben Laden.
Hecatombe económica
El miedo y el caos se apoderaron de los mercados financieros de todo el mundo después del derrumbe de las Torres. Las bolsas de valores estadounidenses cerraron sus operaciones. En Europa, los mercados permanecieron abiertos con descensos superiores al 6%. La Reserva Federal de EEUU y el Banco Central Europeo (BCE) informaron que inyectarían todo el dinero que se necesitara para evitar en la economía mundial un colapso que parecía inminente.
La guerra contra un enemigo invisible
Después del 11 de septiembre, Estados Unidos se convirtió de la noche a la mañana en un país vulnerable y despavorido que no sabía cómo defenderse frente a un enemigo virtualmente invisible, oculto en sus propias entrañas. El ataque al Pentágono, el epicentro defensivo estadounidense, se constituyó en la irónica imagen de una nación que, a pesar de su fuerza militar y poderío político, podía volverse indefensa frente al odio del extremismo islámico, que era capaz de actuar desde las mismos cimientos del país. (CAP)
Seguridad
- Usama Ben Laden, el millonario saudí que mantenía una guerra abierta contra EEUU desde Afganistán, fue responsabilizado de inmediato por las autoridades estadounidenses. Se conocía sobre su obsesión por destruir las Torres Gemelas, que ya había intentado derribar en 1993. Además, se sabía que su organización terrorista, Al-Qaida, contaba con la suficiente capacidad operativa hasta para atacar un buque de guerra estadounidense. Estaba protegido por el régimen fundamentalista de los talibanes, en Afganistán.
- Todos los vuelos sobre territorio estadounidense quedaron suspendidos. Los vuelos internacionales fueron desviados hacia Canadá y el espacio aéreo se reservó solo a los cazabombarderos de la Fuerza Aérea. Las fronteras de EEUU con Canadá y México también se cerraron. (CAP).Bitácora
Fecha: 24 de abril del 2013
Objetivo de la actividad
Socializar la cartilla N 5 “convivencia en la comunidad con los niños en la escuela”
Descripción
Tramos la cartilla 5 y6 le hablamos sobre como hay que convivir en la ciudad y les hicimos pintar las mándalas a, los niños y que expongamos las mándalas con los colores que ellos eligieron
Tiempo de la actividad
2 horas 14:00 16:00
Lugar donde se realizo
En la escuela Isabela católica
Materiales utilizados
Mándalas
Pinturas
Cartilla 5
Aprendizajes alcanzados
Los niños aprendieron a convivir en la ciudad y como portarse y les gusto pintar las mándalas con las pinturas que ellos quieran
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